Tenga extinguidores de incendio fácilmente accesibles en la cocina y el garaje. Establezca un plan de evacuación y practíquelo regularmente. Asegúrese que el número de su casa sea claramente visible desde la calle, especialmente de noche. Mantenga los arbustos alejados de sus ventanas para que los intrusos no tengan donde esconderse, y no deje las ventanas abiertas durante la noche o cuando no hay nadie en casa. Instale mirillas en todas las puertas externas y utilice cerrojos. Aún si compra su casa a estrenar, instale nuevas cerraduras o cambie la combinación de las cerraduras existentes.
Cierre con llave su garaje, sus galpones y todas las puertas o portones del patio trasero. Guarde las cortadoras de césped, escaleras, bicicletas y herramientas cuando termine de utilizarlas. Instale trabas en todas sus ventanas (incluyendo las del sótano) y dispositivos de seguridad adicionales en las puertas corredizas de vidrio. Compre persianas o cortinas que cubran totalmente las ventanas para evitar que los ladrones puedan observar a su familia o sus objetos valiosos.
Cuando salga de vacaciones pida que suspendan las entregas a domicilio y contrate a alguien para que corte su césped regularmente. Instale temporizadores para las luces de más de una habitación, y varíe los horarias de encendido y apagado. Hable con sus vecinos de confianza y pídales que miren su casa; deje un número telefónico al cual puedan llamar en caso de emergencia. Haga que sea difícil ver el interior de su hogar.